Ibermática y la ONCE extienden hasta 2021 su alianza tecnológica con un nuevo contrato de externalización de servicios TI – Ibermatica

Ibermática y la ONCE extienden hasta 2021 su alianza tecnológica con un nuevo contrato de externalización de servicios TI – Ibermatica

http://ibermatica.com/ibermatica-la-once-extienden-2021-alianza-tecnologica-nuevo-contrato-externalizacion-servicios-ti/

Anuncios

Reflexión de vida

A veces me pongo a hacer una evaluación de mi vida.

En una de esas me encontré con la historia del piloto Michael Shumacher.

Cuando estudié su currículo como deportista vi que él fue:

Ganador del Grand Prix en 1991.

7 (siete veces) campeón mundial de Fórmula 1.

La felicidad le sonreía, estaba de su lado, pero en un aciago día, esquiando en los Alpes franceses, su historia y su destino cambiaron completamente….

Hoy, con apenas 44 kilos de peso, lucha para “sobrevivir” desde diciembre de 2013.

Su esposa comienza a vender sus bienes para cubrir los gastos y así poder mantenerlo vivo en una habitación adaptada en su casa, donde yace como un vegetal.

Aquí viene una pregunta:

¿Quién es mejor qué quién?

La vida puede tomar rumbos jamás imaginados.

Es increible cómo en un instante todo puede cambiar.

Y en ciertas circunstancias de nada sirven

Dinero,

Títulos,

Fama,

Éxito.

Poder.

Todos somos iguales.

Entonces ¿Para qué el orgullo?

¿Para qué la arrogancia?

¿Para qué los apegos a los bienes materiales?

Todo lo que tenemos es día a día para que lo vivamos con pasión y disfrutemos al máximo, haciendo el bien y llenos de alegría.

Necesitamos dejar de crear problemas, reclamar cosas insignificantes Y mucho menos que “algo nos quite la vida”.

Como en el juego de ajedrez, al final tanto el Rey como el Peón se guardan en la misma caja.

Vale la pena examinarnos sobre lo qué hemos hecho.

Nacemos sin traer nada……

morimos sin llevarnos ¡nada!

absolutamente ¡nada!.

Y lo triste es que en el intervalo entre la vida y la muerte, peleamos por lo que no trajimos y aún por lo que no llevaremos…

Pensemos en eso,

vivamos más, amemos más. Perdonemos siempre y ¡seamos más felices!

Quiero compartirlo con cada uno de vosotros pues me ha parecido una interesante reflexión.

Ojalá nunca se nos olvide que, para ser grandes:

HAY QUE SER HUMILDES.

Feliz noche.