Un niño acomodado

Papá es un profesional liberal. No tiene tiempo. Mama va y viene con las amigas. La tata se ocupa de mí. A veces, ellos, mis padres, me preguntan que cómo me va en el colegio, o me riñen porque he suspendido. A los ocho años ya estuve en Irlanda aprendiendo inglés. Estoy puesto en informática. Tengo doce años y un vació muy grande que no sé cómo llenar. Mis compañeros de colegio, un colegio de pago por supuesto, solo hablan de sexo, drogas y violencia. Esos temas no me atraen. Mi único amigo es el hijo del portero de mi casa. Con él juego y hablo de muchas cosas. Su madre nos llama para merendar y su padre, cuando puede, nos lleva a dar una vuelta por la ciudad o por el parque. Mi tata me riñe y me dice que como se entere mi madre vamos a tener problemas. ¿Por qué no puedo yo ser el hijo del portero? ¿Por qué los padres de mi amigo no me adoptan?

En esta ocasión no llegó una señorita, ni dos hombres vestidos de azul. Fui a un psicoanalista a enmendar lo que probablemente tenía un difícil arreglo. Mamá y papá se negaron a participar en las terapias; yo me escapé de casa. Anduve varios días por ahí. A mi vuelta comenzó, de verdad, mi operación retorno.

Como la locura, los malos tratos se han institucionalizado en todas las clases sociales. La violencia juvenil, las toxicomanías, la prostitución de adolescentes y niños, la desilusión de muchos jóvenes tienen, en parte, aquí su origen. Si no invertimos lo mejor de los adultos, lo mejor de los presupuestos; lo mejor de cada uno en los menores, la historia nos pasará factura, ya la está pasando.

Medita: “El amor no tenido baja

como cántaro que se va a romper. ¿Qué

va a salir de ahí?

Espero que os guste

No te rindas Papa

“No te rindas, aún estás a tiempo

de alcanzar y comenzar de nuevo,

aceptar sus sombras, enterrar tus miedos,

liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,

continuar el viaje,

perseguir tus sueños,

destrabar el tiempo,

correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,

aunque el frío queme,

aunque el miedo muerda,

aunque el sol se econda y se calle el viento,

aún hay fuego en tu alma,

aún hay vida en tus sueños,

porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,

porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,

porque no hay heridas que no cure el tiempo,

abrir las puertas, quitar los cerrojos,

abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,

recuperar la risa, ensayar el canto,

bajar la guardia y extender las manos,

desplegar las alas e intentar de nuevo,

celebrar la vida y retomar los cielos,

No te rindas, por favor no cedas,

aunque el frío queme,

aunque el miedo muerda,

aunque el sol se ponga y se calle el viento,

aunque haya fuego en tu alma,

aunque haya vida en tus sus sueños,

porque cada día es un comienzo,

porque esta es la hora y el mejor momento,

porque no estás solo,

porque yo te quiero.”

Espero que os guste.

Un año Nuevo

Mi corazón aún late, es lo primero; su fiel aliado, mi cerebro, me ayuda a distinguir lo justo de lo injusto.

Mis ojos saben vigilar a los culpables, están pendientes de sus manipulaciones.

Mi nariz detecta su olor aunque se escondan bajo máscaras.

Mi lengua quiere, desea, soltarse a hablar en todo momento; la transformo en escritura para no cansar a mi agotada garganta.

Mis labios besan a la verdad y me ayudan a escupir sobre los especuladores.

Mis oídos escuchan los llantos y desgarros de un pueblo, que sufre por la avaricia de unos cuantos; no se acostumbran al silencio sonoro del dolor ni a la desidia de quienes mandan.

Mis manos están abiertas para ir juntos en este camino de la dignidad conquistada.

Mis brazos son los mejores aliados para dar y sentir el abrazo fraternal.

Todo mi cuerpo, pese a sus límites, está dispuesto para seguir viviendo la vida . Los vuestros también.

Brindemos por la vida y la esperanza.

Así, sí. FELIZ AÑO.

Espero que os guste

JCH

Nuestros Difuntos

Se fueron para no volver. Nos dejaron una herida que tarda en cicatrizar. Pasan los años; hay momentos en los que el dolor por lo perdido se asoma a nuestros ojos en forma de lágrimas.

De ellos,de ellas, recordamos su cariño, dedicación, preocupación, ternura. Nos quisieron. Sé que hay un más allá, otra existencia después de esta, pero la ausencia se hace grande, se agiganta, Quedaron temas pendientes, diálogos interrumpidos por timidez, por no hacer daño, por tener una relación pacífica. En la enfermedad no fuimos conscientes, tal vez, de que llegaba el final. O fue tan brusca la presencia de la muerte que no tuvimos tiempo de decirles ¡adiós!.

Hoy, por la fuerza de la costumbres los/las recordamos de una manera especial. Largas filas de peregrinos de la ausencia se encuentran en los cementerios, aunque el recuerdo no entiende de espacios: aparece dónde y cuándo quiere. Nosotros/as sabemos que este día nos unimos a los que partieron. También nos unimos a quienes nos quedamos con un deseo profundo de cambiar la vida, de hacerla más amable, más justa, más humana.

JCH

La emotiva carta de Fernando Torres a todos los atléticos

Cuando era pequeño nadie entendía porque quería llevar la camiseta del atleti al colegio cuando había perdido el anterior . Yo sabía lo que tendría que soportar, pero no me importaba, me hacía más fuerte. Sabia que un día el atleti tendría un equipo que nos representaría , que costaría mucho trabajo , pero lo íbamos a conseguir.

Gracias a todos mis compañeros que lucharon conmigo en Segunda , fueron años duros pero nunca llevé con más orgullo nuestra bandera que cuando no la quería nadie. Gracias también a los que lucharon en los años de transición y los que empezaron a ganar porque de todos ellos es una parte de esto. Gracias también a las generaciones anteriores que me sirvieron de inspiración. Pero sobre todo gracias a los que hoy son mis compañeros , que son esos que soñaba cuando era niño que un día llegarían a mostrarnos a todos que el atleti es mucho más que ganar, pero ganar sabe diferente. Estoy muy orgulloso de ser parte de ellos, los elegiría siempre.

Y gracias afición por hacerme sentir tan afortunado , nunca necesité un título para sentirme el jugador más querido del mundo, pero ahora os debo un poquito menos.

He necesitado toda una carrera para conseguir estar donde me prometí cuando tenía 11 años, y os aseguro que ha merecido la pena.

Os espero a todos el domingo.

Gracias por tanto y perdón por tan poco

#forzaatleti”

Fernando Torres